Esta mañana un amigo de Ávila me ha enviado un artículo de Ávilared, que cuenta que por problemas de abastecimiento el último año la Diputación ha suministrado agua en cisternas o botellas a treinta municipios de nuestra provincia:
Varios de los municipios están en las mismas zonas donde se siguen concediendo aprovechamientos de agua subterránea, de sondeos cada vez más profundos, a cultivos muy contaminantes como el de las fresas. Otros están en las zonas afectadas por los proyectos mineros (la actividad minera consume mucha agua, y también es susceptible de contaminar las aguas).
¡Qué contradicción y sinsentido!
Como escribo en un comentario en Avilared (que no sé si van a publicar), siguiendo así vamos a convertir nuestra provincia en un desierto.
Sinceramente, me parece que la humanidad está cometiendo un lento suicidio colectivo - aunque lo de "lento" es un decir, porque con el cambio climático el futuro está marcado sobre todo por la incertidumbre.
Lena
No hay comentarios:
Publicar un comentario