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sábado, 24 de marzo de 2018

Tecnificación

Hay una tecnificación exagerada, en la que más que la EFICACIA parece primar el que una práctica o solución sea especializada, complicada y cara.

Cuando la semana pasada busqué videos en español sobre "captura y almacenamiento de CO2 en el suelo", había muy pocos (la mayoría de América Latina) sobre como aumentar la materia orgánica en el suelo - algo que como ya he subrayado aquí tiene múltiples beneficios y no entraña riesgos. En cambio, este es la captura de CO2 que parece interesar más a las autoridades en España:


El video es de hace 5 años; no sé que ha pasado con los mencionados proyectos en Castilla y León.

Los proyectos que yo quisiera ver son los que tienen como objetivo la mejora -más vida, más carbono, más fertilidad- de los suelos, y con la biodiversidad en y sobre ellos.

Conozco proyectos así; casi siempre son por parte de gente particular que no reciben ningún apoyo oficial.

Este video (de 12 minutos) en español me parece que lo explica bien: "El suelo es un organismo viviente".


Lena

miércoles, 14 de marzo de 2018

Charla-coloquio sobre la relación entre el suelo, nuestra salud y el cambio climático


Con la agricultura y la industrialización hemos rotos muchos de los equilibrios de nuestra planeta, y ahora hay demasiado carbono en la atmósfera, y no suficiente en el suelo.

En consecuencia, no sólo deberíamos dejar de emitir tantos gases de efecto invernadero (con una necesaria transición energética a fuentes renovables), sino también retirar parte de los que ya están en la atmósfera.

La mejor forma de reducir la cantidad de CO2 atmosférico es devolver el carbono al suelo. Es barato (pero implica mucha gente), sin riesgos, y además aporta numerosos beneficios adicionales: aumenta la fertilidad del suelo, nos ayuda a producir alimentos más saludables, nos hace más “resilientes” ante las sequías y otros fenómenos meteorológicos, reduce la contaminación del agua y del aire, fomenta la biodiversidad y ayuda a mantener un mundo rural vivo, etc.

El sábado hablaremos juntos sobre la situación actual del suelo -globalmente y en España-, de la relación entre lo que hay dentro del suelo con lo que crece, se mueve, y existe encima de él, y de cómo revertir los procesos destructivos y empezar a reestablecer los equilibrios perdidos.

Intervendrá también Antonio Tucci Colace, contándonos sobre "Ganadería holística", y de sus experiencias en ganadería ecológica tanto de vacuno como de porcino para integrar a los animales en un manejo del suelo realmente sostenible.

La charla-coloquio empezará a las 6 de la tarde, en la Casa de la Cultura de Burgohondo. Agradecemos al Ayuntamiento de Burgohondo por dejarnos utilizar este local.


Lena

"Chopos. Una tarde en Eragny" (1899), Camille Pissarro (1830-1903)

lunes, 12 de marzo de 2018

Charla-coloquio el sábado que viene

Para retomar nuestros encuentros "Echando Raíces", en Equo Ávila estamos organizando una charla-coloquio para el sábado que viene, el 17 de marzo a las 18h, en el Centro Cultural de Burgohondo. Pondré más información antes del viernes.

Estáis todos invitados.


Lena

lunes, 5 de marzo de 2018

El encuentro en Navarrevisca (2): la relación entre el suelo y nuestra salud, y la inteligencia de la Naturaleza

Para la charla-coloquio de ayer me basaba sobre todo en artículos y conferencias de dos científicas muy importantes, pero creo que poco conocidas en España: Elaine Ingham (EE.UU) y Christine Jones (Australia).

Las dos ideas principales se pueden resumir así:

- Las plantas tienen una inteligencia increíble, pero no les dejamos que la utilicen.

- Nuestra salud depende en gran medida de nuestra alimentación, y la calidad de esta depende del suelo donde se ha producido.

Para empezar con la segunda afirmación, creo que cada vez más gente está consciente de que todos los pesticidas y fertilizantes químicos que se utilizan en la agricultura "convencional" nos perjudican (...aunque esto no lleva siempre a que las autoridades, agricultores, o mayoría de los consumidores actúen en consecuencia...).

Menos conocido (creo) es el problema de la falta de minerales y micronutrientes que padecen cada vez más personas.

Hay varios estudios (el más famoso de David Thomas, de 2003: "Mineral depletion in vegetables 1940-1991") que muestran que las verduras y frutas ahora son mucho menos nutritivas que antes: que tienen menos calcio, hierro, cobre, magnesium, zinc, etc.

Es decir, ingerimos residuos quimicos, que son sustancias que nuestro cuerpo no reconoce, pero no los micronutrientes que necesitamos para una adecuada respusta imunológica.

Esto pasa porque falta VIDA en el suelo; no funciona su "Red Trófica" compleja que cumple unas funciones fundamentales, como:

- Reciclaje de nutrientes, que los pone a disposición de las plantas.
- Retención de nutrientes (que evita, por ejemplo, que los nitratos lleguen a las aguas y las convierten en no potables)
- Protección contra plagas y enfermedades
- Mantenimiento de la biodiversidad
- Regulación y depuración del agua
- Degradación de contaminantes
- Captura de CO2 del aire.

Esta "red trófica" consiste de bacterias, hongos, protozoarios, nematodos, lombrices... y es la que destruimos cuando aplicamos pesticidas y fertilizantes químicos, cuando aramos, o dejamos la tierra desnuda. O cuando sólo cultivamos una única especie.

Por eso, un suelo puede tener hasta un exceso de nutrientes, que sin embargo no están disponibles para las plantas. Por ejemplo, sólo entre el 10 y el 40% del nitrógeno inorgánico (en fertilizantes químicos) es utilizado por las plantas; el resto se pierde en el agua (contaminándola), se volatiliza en el aire, o queda inmovilizado en el suelo.

Y así un recurso se convierte en un problema.

A la inversa, lo que se ven como problemas pueden convertirse en recursos: restos orgánicos (hojas, ramas trituradas etc) constituyen un valioso material para alimentar a los microorganismos del suelo y hacerla más fertil a la vez que ahorra agua. Incluso las hierbas adventicias (que la mayoría de la gente siguen llamando "malas hierbas") es una forma que tiene la naturaleza de remediar un suelo y restaurar su equilibrio.

Pero aquí los agricultores, asesorados por ingenieros agrónomas y organismos oficiales, siguen queriendo eliminar todos los microorganismo del suelo - limpiarlo, como dicen, a pesar de que sólo una mínima parte de ellos son nocivos mientras que la inmensa mayoría son beneficiosos y necesarios.

En cambio, donde dejamos que la Naturaleza (la "Madre Naturaleza", como suelen decir Ingham y Jones) utilice su inteligencia, las plantas autoregulan sus necesidades: 

A través de la fotosíntesis convierten el CO2 en alimentos, de los que utilizan una parte para crecer, y otra parte para atraer y alimentar a los microorganismos que viven sobre todo en la zona alrededor de las raíces (que "exudan", o segregan estos alimentos). 

Y lo más maravilloso es que las plantas exudan diferentes tipos de nutrientes, dependiendo de qué intervención de microorganismos necesitan; si para protegerse contra alguna plaga o enfermedad, hacer disponibles nutrientes en el suelo, aumentar la restistencia a sequías o heladas, etc.

¿Qué implicaciones tiene todo esto? Pues que para la buena gestión del suelo hay unos cuántos principios que son válidos en todo tipo de suelos:

1. Fomentar la diversidad de plantas, insectos, migroorganismos.

2. No dejar el suelo desnudo. En palabras de Christine Jones:

"Cuando el suelo está desnudo no hay fotosíntesis y muy poca actividad biológica. Pierde carbono y nitrógeno, los ciclos de nutrientes se vuelven disfuncionales, los agregados se deterioran, la estructura empeora y la capacidad de retenión de agua se reduce."

(En su página AmazingCarbon hay varios artículos en español:)

3. Eliminar o reducir el uso de pesticidas y fertilizantes químicos.

4. Minimizar la labranza del suelo.

...Es decir: cambiar radicmente la forma de cultivar, para cuidar la salud nuestra y del resto de los seres vivos en lugar de las cuentas de las grandes empresas agro-químicas.

Y una cosa que no he mencionado aquí: las mayoría de las nuevas variedades están seleccionadas para responder rápido a la aplicación de varios productos químicos, pero NO estimulan los microorganismos, NO capturan carbono del aire (o lo hacen mucho menos), y NO crean comunidad...

Por eso son tan importantes las iniciativas como las que están haciendo en Navarrevisca, para que no se pierdan saberes y variedades.


Lena

...Me ha enviado Pedro más fotos:






domingo, 18 de febrero de 2018

"Dictadura verde"

En un comentario a la entrada anterior, Mar recomienda el artículo "De la revolución verde a la dictadura verde":


Es interesante, aunque creo que puede ser un poco confuso si uno no está muy puesto en estos temas.

Primero quiero aclarar que el concepto "la revolución verde" aquí no se refiere a nada ecológico, sino a la masiva introducción de nueva tecnología -maquinaria, fertilizantes, pesticidas, semillas, etc- que en los años sesenta llevó a una mayor producción, a costa de una esquilmación del suelo, una concentración de tierras, y a un importante endeudamiento entre los agricultores (que ha causado una ola de suicidios sobre todo entre los agricultores de la India).

El autor del artículo también distingue entre agricultura y ganadería "ecológico" versus "orgánico", mientras que la mayoría de la gente creo que utilizamos las dos palabras indistintamente.

Pero toca un tema importante: el riesgo de que las grandes empresas simplemente se apropian de lo ecológico en cuanto a técnicas de cultivo, olvidándose del aspecto humano y social.

También existe el riesgo de que las certificaciones ecológicas puedan llegar a ser una trampa: por la carga de burocracia que supone, y su exigencia de trazabilidad (que se pueda saber la procedencia de todos los ingredientes en un producto).

Hace poco me comentó un amigo que había hablado con una ganadera con certificación ecológica, que le contó la dificultad de encontrar heno para sus animales en un año de poco pasto por la sequía, ya que este heno también tiene que estar certificado...

A veces pienso que vivimos en la ilusión de que se pueda controlar absolutamente todo (de la gente normal, claro; a los poderosos parece que no les afectan estas exigencias de controles). También corresponde a la tendencia actual de dar más importancia a los datos y papeles (o pantallas...) que al mundo real que podamos observar, oler y tocar. 

Por eso aquí siempre animamos a comprar -si es posible- de productores locales que nos inspiren confianza.

Y también decimos que los controles deberían dirigirse sobre todo a lo productores que sí utilizan una abundancia a pesticidas nada inocuas.

En la web donde está el artículo, también hay otro, sobre la Red Trófica del Suelo (concepto elaborado de Elaine Ingham, entre otros). Me alegra ver que empiezan aparecer información accesible sobre estos temas también en español. Aquí está el enlace:


Habla sobre los suelos vivos, no de los suelos muertos por envenenamiento que hay por ejemplo en el Valle de Amblés en Ávila (...y en tantos otros sitios), donde los cultivos de fresas no paran de extenderse.

   (Fuente original: USDA)

Y otro enlace más antes de terminar: el artículo solbre la "Dictadura verde" fue primero publicado en la web Agrhumus, una web en español sobre Permacultura que he descubierto hace poco, y que me parece interesante

http://www.agrhumus.com/blog-permacultura/

Lena

domingo, 7 de enero de 2018

Recomiendo: el artículo de Isabel Fernández del Castillo, "No culpemos al cambio climático de la desertificación y la sequía"

Ahora que hay agua (¡y hasta nieve!) por todas partes, ya no sentimos el problema de la sequía como algo urgente. Pero seguirá allí, agravándose cada vez más.

Uno de los artículos más interesantes e inteligentes que he leído sobre la sequía, es este que encontré en el blog de Isabel Fernández del Castillo hace poco: "No culpemos al cambio climático de la desertificación y la sequía".

Copio aquí algunos extractos, pero recomiendo leer todo el artículo, que además de tener un contenido muy importante, está escrito en un lenguaje muy claro y directo:

Se ha convertido en nuevo dogma atribuir la causa de la creciente improductividad y erosión de las fincas agrícolas al cambio climático, tanto entre productores como entre los gestores.  Y sí, hay un problema climático global, que duda cabe, pero afecta mucho menos de lo que están afectando las actuales prácticas agrícolas, ganaderas e, incluso, en gran medida forestales. (...)

...La realidad es que el cambio climático afecta a la agricultura, es cierto, pero lo contrario también lo es: la agricultura industrial, tal como se practica hoy en día, contribuye directamente al calentamiento global. (...)


Repasemos qué nos muestran algunos de los últimos descubrimientos científicos:

sábado, 18 de noviembre de 2017

Debemos devolver el carbono al suelo

Según la Organización Mundial de la Meteorología, la concentración de CO2 en la atmósfera aumento el año pasado a una velocidad récord. Ahora es de 403,3 partes por millón, el nivel más alto en 800.000 años.


Esto significa que hay demasiado carbono en forma gaseosa, en el lugar equivocado. 

Debería estar en la tierra, o en las plantas (en la "biomasa"), donde sería un recurso en lugar de un problema.

Porque como dice el arquitecto William McDonough en un artículo en la revista Nature, "el carbono no es el enemigo". 


Cuando la naturaleza no está dañada, las plantas capturan CO2 del aire vía la fotosíntesis, convirtiéndolo a azucares. Parte de esas azucares se utilizan para el crecimiento de la planta, y parte son "exudados" por las raíces para alimentar a los microorganismos que a su vez protegen la planta contra patógenos, hacen disponibles los nutrientes, y forman el "humus" del suelo. El humus es una forma estable de carbono que hace la tierra esponjosa, más fertil y con más capacidad de retener agua que las tierras sin humus, y sin materia orgánica en general (como gran parte de las tierras agrícolas en España).

La científica australiana Christine Jones llama este proceso  de captura de CO2 del aire para formar suelo fertil "la vía del carbono líquido".

En internet hay varios artículos y videos en los que lo explica. Todos a mi me parecen interesantísimos (volveré a hablar de ella...). En su página Amazing Carbon también hay algunos artículos traducidos al castellano:


Aparte de dejar de quemar combustibles fósiles, deberíamos seguir los consejos de McDonough:

"Utilicemos el carbono de la atmósfera para alimentar procesos biológicos, crear carbono estable del suelo, y revertir el cambio climático. Adoptemos la agricultura regenerativa y diseñemos las ciudades con la vista de aumentar su capacidad de fotosíntesis y fomentar la actividad biológica...".


Lena

martes, 26 de septiembre de 2017

Francia votará en contra de extender la licencia del glifosato

El Gobierno francés ha reafirmado su decisión de votar en contra de prolongar la licencia del uso del glifosato otros 10 años, que es lo que la Comisión Europea propone. También quiere elaborar un plan para reducir el uso gradualmente, sustituyéndolo por tratamientos alternativos.


Otra interesante iniciativa francesa es la intención de aumentar la materia orgánica en el suelo con 0,4% cada año, lo que significaría capturar CO2 de la atmósfera, a la vez que se mejore la fertilidad de los suelos y su capacidad de retener el agua.


Esto es algo que se debería hacer aquí en España también, donde la falta de materia orgánica es uno de los principales problemas de los suelos, lo que limita la producción de alimentos, hace a los granjeros muy dependientes de fertilizantes comprados, y aumenta la probabilidad de que gran parte de este país se convierta en un desierto en relativamente pocos años.

Lena

miércoles, 20 de septiembre de 2017

El veneno cotidiano

Hace un ratito escuché las noticias en la radio. Sólo hablaban del tema del referendum en Catalunya: registros, detenciones, y actuaciones por parte tanto del gobierno catalán como del gobierno español que parecen encaminadas sobre todo a conseguir la máxima confrontación.

Se repetía mucho la palabra LEGALIDAD: "Defendemos la Legalidad", "Estaremos siempre por la legalidad", etc. Daban todos a entender que lo normal es que las leyes se cumplen, que sólo son esos independistas que no las respetan...

Pues lamento comprobar una y otra vez que al menos en lo que antañe a la salud nuestra y la del resto de la naturaleza, no es así, sino se saltan sin problema tanto la legislación como precauciones de sentido común.

...

Me ha enviado un amigo esta foto, del Valle de Amblés:

Aunque no se puede leer en la foto, el peligro por gases muy tóxicos es por la aplicación del producto Tripicrín, que utiliza la sustancia activa Cloropicrina.

La cloropicrina puede ser absorbida vía inhalación e  ingestón, además por contacto con la piel. Puede causar daños a los ojos, a la piel y a los pulmones, y provocar dolor de cabeza, vómitos y diarrea. En una Hoja Informativa sobre Sustancias Peligrosas de los EE.UU, leo que está en la lista de Sustancias Extremadamente Peligrosas para la Salud, debido al hecho que es una sustancia "reactiva".
  
Desde 2007, la cloropicrina está prohibida en la Unión Europea (se reafirmó la prohibición en 2011, después de considerar -y descartar- la Comisión las alegaciones presentadas), por suponer un riesgo inaceptable de contaminación del suelo, agua y aire, y para la salud humana y animal.

Otro de los documentos que he encontrado al buscar información en internet es de 2013, de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, European Food Safety Authority) que dice que como está prohibido en la UE, no se espera que haya residuos en productos vegetales o animales - y, si he entendido bien, no hay "nivel máximo permitido", y no se consideran necesarios controles...

Al estar prohibido, tampoco figura en el Registro de Productos Fitosanitarios de Mapama, el Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente: 

He llamado a Mapama para solicitar información; no parece que pase muchas veces que alguien pregunte por estas cosas, ya que me han enviado a cinco departamentos distintos hasta dar con la persona con competencia en esta cuestión. Y esa persona no era nada simpática, y sólo me ha remitido a la Junta de Castilla y León, donde están los que han solicitado "Autorización excepcional" para usar la Cloropicrina en los cultivos de fresa en nuestra comunidad autónoma.
 
Porque la Cloropicrina está prohibida, pero de acuerdo con el art. 53 del Reglamento (CE) Nº 1107/2009, " “en circunstancias especiales, un Estado miembro podrá autorizar, por un período no superior a 120 días, la comercialización de productos fitosanitarios para una utilización controlada y limitada, si tal medida fuera necesaria debido a un peligro que no pueda controlarse por otros medios razonables.”


Es decir, tiene que haber una plaga concreta y documentada, y se debe haber intentado otros métodos antes de recurir a la cloropicrina.

Sin embargo, aquí las Comunidades Autónomas solicitan una "Autorización excepcional" para poder utilizar sustancias prohibidas en determinados cultivos, y el Mapama lo da sin problemas, temporada tras temporada, año tras año. Y luego las empresas lo aplican de forma rutinaria para "limpiar el suelo", lo que se traduce en eliminar toda la vida de él.

Creo que se hacen leyes para proteger nuestra salud. Pero en España la principal consecuencia de una "prohibición" de determinada sustancia es que así resulta aún más dificil obtener información sobre dicha sustancia - no que se deje de usar.

No está en los registros oficiales, pero sí una empresa como "Agrofresas", en su página web puede enarbolar el concepto de "Agrocultura sostenible", a la vez que anuncian que utilizan "productos autorizados como Teloptic y Tripcrín", para conseguir "más productividad y eficacia" y "ayudar a las plantas a expresar su máximo potencial genético"


Creo que hace poco hice la misma cita (de algún documental o conferencia que he visto ultimamente), pero la quiero repetir:

"Una agricultura que se basa en el matar (microorganismos, insectos, aves y animales...) no podrá producir alimentos saludables"

Lena Pettersson
 

domingo, 20 de agosto de 2017

Agosto

Agosto: calor, y Navaluenga lleno de gente y de coches. Como la mayoría de las personas que conozco, en la medida de lo posible huyo del pueblo este mes (a otros lugares menos masificados, o al "exilio interior" de nuestras propias casas. Y como cada año (y cada tantos días) compruebo lo lejos que está el ayuntamiento de Navaluenga de gobernar según los principios que al menos yo considero lógicos y razonables. A saber:

- Que haya transparencia en la gestión, y se fomente la participación de los vecinos en los asuntos públicos.

- Que las normas se apliquen de igual manera para todos.

- Que se intente conseguir un desarrollo local SOSTENIBLE.

- Que se dedicara la mayoría de los recursos a hacer el pueblo un lugar posible y acogedor durante TODO EL AÑO -  sobre todo para los vecinos, y para las muchas personas que vienen regularmente, porque tienen casa -y lazos- aquí, en lugar de intentar atraer el máximo número de turistas veraniegas.

En fin, que en Navaluenga se gobierne según otros principios no es nada nuevo - lo cual no significa que tenga que ser así siempre.

...

En mi (relativo) retiro, me dedico a estudiar, pensar, hablar y trabajar sobre unas de las cosas que más me gustan: el suelo y las plantas.

Las últimas semanas he leído artículos y visto videos de Christine Jones, una científica ecóloga Australiana, que me está resultando de lo más interesante, y ahora estoy viendo el video de una charla (larga, y completamente fascinante) de un granjero de EE.UU, Gabe Brown: "Tratando la granja como un ecosistema" (aunque no tengamos granjas, también uno puede tratar su jardín como un ecosistema, intentando entender las relaciones entre todo lo que hay allí, y como lo cuidamos).

Sé que no hay mucha gente que piensen que el Suelo sea un tema apasionante, pero creo que es porque no se dan cuenta de que la forma de tratarlo tiene consecuencias para toda nuestra vida; tiene que ver con el cambio climático, con nuestra salud, con el paisaje y la biodiversidad, con la economía y las migraciones de la gente... Y con la sequía, sobre la que ahora hablan casi todos los días cuando enciendo la radio para escuchar las noticias.

En cuanto a naturaleza y paisaje, en Navaluenga estamos muy afortunados, y pocas personas suelen pensar en cómo se ha producido los alimentos que compramos en los supermercados. Pero cuando Gabe Brown muestra la foto de una tierra roturada, de agricultura "convencional", y cita a Ray Archuleta: "Esta  tierra está desnuda, hambrienta, sedienta, y con fiebre muy alta", yo pienso en las tierras del Valle de Amblés (y tantas otras -la mayoría- en otras zonas agrícolas).

Quiero escribir más sobre este tema, repasando los muchos artículos y libros que he leído últimamente (los últimos años). Pero para hoy me contento con citar a Gabe Brown cuando dice que "Nuestra producción de alimentos está centrada en MATAR:  matar las "malas hierbas", los bichos, los hongos, la biodiversidad...y de paso también los beneficios de los agricultores".

...Dificilmente los alimentos producidos de esta forma pueden ser buenos...
Hay otra forma de hacer las cosas, que es de los que trata la mayor parte de las dos horas y media de la charla de Gabe Brown.

Aunque sea en muy pequeña escala, en mi finca intento poner en práctica algunos de los principios para crear un suelo sano y vivo: tener el suelo siempre cubierto, secuestrar CO2 del aire y aprovechar la energía solar mediante una gran diversidad de plantas, no matar la vida en ni en el suelo ni en ninguna parte con biocidas - y de paso poder alimentarme en gran parte con lo que cultivo aquí.
 
(Continuará....aunque no sé cuándo)

 Lena

viernes, 28 de julio de 2017

Mañana, sábado 29, Ecologistas en Acción recogerá firmas a favor de una ley europea del suelo



Este sábado Ecologistas en Acción pondrá una mesa de información y recogida de firmas, junto al Mercadillo de Productos Ecológicos en Ávila, a favor de una legislación específica a nivel europeo para proteger el suelo fértil.

Ecologistas en Acción, junto con más de 350 instituciones y organizaciones europeas, está participando en la Iniciativa Ciudadana Europea (ICE) #People4Soil, que pretende conseguir 40.500 firmas en España para que la Comisión Europea elabore una legislación específica en materia de protección y conservación del suelo.

El suelo es uno de los recursos más importantes de nuestro planeta. Contiene una enorme cantidad de organismos esenciales para los ciclos globales -del agua, del nitrógeno, del carbono…- que hacen posibles la vida. Lo necesitamos para poder producir alimentos, para depurar el agua, para mitigar el cambio climático, para que haya biodiversidad…

Y sin embargo, no lo valoramos. En las últimas décadas lo hemos explotado, empobrecido, contaminado o sellado hasta unos niveles que están amenazando nuestra propia supervivencia. La ONU estima que para alimentar a la creciente población mundial (se calcula que en el año 2050 habrá unos 9 mil millones de habitantes) se necesitaría un añadido de 6 millones de héctares de tierras de cultivo cada año. Pero en lugar de eso, estamos perdiendo (destruyendo) anualmente el doble, 12 mil millones de héctareas, de suelo fértil. Si seguimos así, en unos 60 o 100 años (dependiendo de en qué parte del mundo estamos) ya no quedará tierra donde cultivar nuestros alimentos.

A pesar de su importancia, actualmente no existe una legislación a nivel europeo para la protección del suelo.

Pedimos políticas dirigidas a un cambio paulatino del modelo agrícola industrial a través del fomento de prácticas agroecológicas y del apoyo a la ganadería extensiva. Nos oponemos a actividades depredadoras, como las macrogranjas, los monocultivos que se basan en un uso indiscrimado de fitosanitarios y fertilizantes químicos, o la minería a cielo abierto – actividades sumamente destructivas no sólo en el suelo que ocupan, sino que causan también impactos graves en la salud humana, en la biodiversidad, y en el resto de actividades económicas en su entorno circundante.

También proponemos medidas de control y restauración de suelos degradados o contaminados, y la prohibición de prácticas silvícolas como las matarrasas.

Una Directiva para la Protección del Suelo Fertil también haría más fácil impedir proyectos que amenazan a nuestra provincia como las arriba mencionados. Por ello Ecologistas en Acción Ávila anima a los abulenses a implicarse en la defensa del suelo y a acudir a la mesa de información y recogida de firmas que instalaremos este sábado 29, de 10 a 13 horas, en la Plaza del Ejército en Ávila, junto al Mercadillo de Productos de Agricultura Ecológica.

Habrá actividades para niños, oportunidad para participar con un selfie y la posibilidad de hablar con miembros de Ecologistas en Acción Ávila.


Para firmar online: https://www.ecologistasenaccion.org/article32732.html

A nivel práctico e individual, una de las técnicas más importantes para mejorar el suelo es el "acolchado" -el tener el suelo siempre cubierto con materia orgánica- que a la vez que estimula y protege los microorganismos (la vida) en el suelo, también ahorra agua.
 

Lena

lunes, 17 de julio de 2017

Salva el Suelo

Hay una Iniciativa Ciudadana Europea muy importante, "Salva el Suelo". Por favor, firmar y divulgarla:

Cada minuto que pasa, el suelo es ahogado, contaminado, explotado, envenenado, maltratado, consumido...
 
En Europa, todavía no existe una ley común que proteja el suelo.
Conservar el suelo mediante leyes es la principal forma de proteger a personas, plantas y animales. Sin un suelo sano y vivo, no hay futuro. Un suelo sano y vivo que protege de desastres ambientales, del cambio climático, y de venenos en tu plato.

400 asociacionesVentana nueva se han unido en la coalición People4Soil, que solicita a la UE normas específicas para conservar el suelo, un bien tan esencial para la vida como el aire o el agua.


...

Por si alguien quiere leerlo pongo aquí también el enlace a la entrada que escribí hace casi dos años sobre el mismo tema:

martes, 28 de febrero de 2017

Y otra mala noticia: se extiende el permiso de quema a Arévalo-Madrigal

LLaman "medida fitosanitaria" a la práctica destructiva de la quema de rastrojos, que ahora la Junta de Castilla y León permite también la comarca agraria Arévalo-Madrigal.

http://bocyl.jcyl.es/boletines/2017/02/27/pdf/BOCYL-D-27022017-10.pdf

Para que entendamos qué significa esta práctica, vuelvo a poner aquí el artículo escrito por un compañero de Equo hace unos meses:


EQUO AVILA considera la quema de rastrojos y restos de poda una práctica destructiva que debemos abandonar

Hace unas semanas se publicó en Bocyl el orden que autoriza la quema de rastrojos como “medida fitosanitaria”. Desde  Equo Ávila recordamos que esta práctica es muy destructiva, y solicitamos una prohibición efectiva, en coherencia con el resto de la legislación española y europea.

El suelo es la base y el alimento de las plantas y por derivación de multitud de seres vivos que de ellas dependen, incluídos los humanos. Para que un suelo produzca ha de ser rico en materia orgánica y microorganismos, y por supuesto en biodiversidad.

Esos microorganismos, que son seres vivos que transforman los restos vegetales y animales en el humus enriquecedor, son los que mueren con la quema de rastrojos y de restos vegetales.

Con las llamas desaparecen también semillas de plantas, e insectos de todo tipo -tanto “buenos” como “malos”- junto con animales vertebrados que se queman, como anfibios y reptiles, y otros que pierden sus refugios como las aves. Además, todos los años se producen grandes y graves incendios por negligencia en las quemas.

A este empobrecimiento de suelos y de vida, se añade el aumento de Óxidos de Nitrógeno y sustancias cancerígenas como Benzopirenos, y el aumento de la erosión y la desertificación. El suelo pierde su capacidad de almacenar agua, y se contribuye al cambio climático a la vez que se empeoran las conscuencias de este cambio. En España ya un 20% de nuestro suelo esta calificado como desértico y un 75% esta en peligro de desertización.

Se destroza el equilibrio del suelo, el ecosistema, y luego lo tenemos que reparar con abonos sintéticos, con insecticidas específicos y con herbicidas también específicos; todo esto se traduce en suelos menos fértiles, y mayor gasto económico. Debemos entender que las plagas actuales son plagas por la ausencia de depredadores y porque consiguen sobrevivir a estas prácticas de quemas masivas, beneficiándose de los monocultivos. 

La Junta de Castilla y León, en su Real Decreto 1078/2014, que establece las normas que deben cumplir los beneficiarios de los pagos directos de la PAC, en el anexo II, afirma que es bueno el mantenimiento del nivel de materia orgánica en el suelo mediante prácticas adecuadas, incluida la prohibición de quemar rastrojos. Sin embargo, esta prohibición sólo figura en el decreto para poder cobrar las ayudas, como comprobamos en la siguiente frase, también en el mismo párrafo:"excepto por razones fitosanitarias". Es decir, la quema de rastrojos elimina materia orgánica y atenta contra la salud pública, el medio ambiente, la fitosanidad y el bienestar animal...pero a pesar de esto, se permite por algo tan general y vago como “razones fitosanitarias”. Lo consideramos un completo contrasentido.

¿Existen casos en los que esté justificada una quema de material vegetal? Seguramente sí, ya que puede haber focos de enfermedades muy contagiosas, o focos de especies vegetales invasoras muy localizadas. Pero son casos muy concretos, que no se pueden utilizar como excusa para quemar el 75% de la superficie de cultivos herbáceos de Castilla y León, como es el caso actual.

En Equo consideramos que las normas deben ser coherentes, y que se debe promover las prácticas alternativas que existen, como: enterrar los rastrojos, picar los restos de poda y esparcirlos en el suelo, pastarlo con ganadería extensiva, beneficiar a la fauna auxiliar con setos y refugios, la rotación de cultivos e incluso el desbrozado mecánico.

Pensamos que la administración debe implicarse en la solución, con información y ayudas económicas, por ejemplo para que las personas que trabajan en el campo puedan adquirir equipos de picado de restos de podas (para evitar riesgos de incendio, a la vez que se ahorra agua y se aumenta la fertilidad del suelo), y potenciando el uso de maquinaria en común para el transporte y triturado de material vegetal, especialmente en áreas de difícil acceso, terrazas y minifundios – y también de todos los restos de podas del arbolado urbano de miles de pueblos, que suelen convertirse en gases contaminantes, en lugar de utilizarse como un recurso. Cuando la administración empiece a tomarse en serio el cambio climático, la salud de la gente, la fertilidad del suelo, la biodiversidad, y la economía en sentido amplio y profundo, las cosas empezarán a cambiar en esta tierra nuestra.

 Juan Carlos Rico

domingo, 18 de diciembre de 2016

Guerra en el campo

Imágen: GREFA
Hace poco la Consejería de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León publicó dos Resoluciones acerca de la lucha contro lo que denomina la "Plaga del topillo campesino", autorizando la aplicación de veneno y la quema de la cubierta vegetal. Sin embargo, estas medidas no hacen más que agravar los profundos desequilibrios que son la causa principal del problema.

Victor Coello lo explica con más detalle en este artículo:


domingo, 20 de noviembre de 2016


Ayer fui de viajecito al otro lado de la sierra. Al pasar el puerto de Mijares cambió la mañana, que hasta entonces había sido soleada. No se veía el valle por la niebla que había; una niebla que olía a humo - y que de hecho era una mezcla de niebla y humo. Por todos lados estaban quemando restos de poda, es decir, convirtiéndolos en gases contaminantes en lugar de utilizarlos como biomasa en calderas y estufas, o como acolchado para aumentar la fertilidad del suelo.

Este artículo está escrito por uno de mis compañeros de Equo Ávila:

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EQUO AVILA considera la quema de rastrojos y restos de poda una práctica destructiva que debemos abandonar

Hace unas semanas se publicó en Bocyl el orden que autoriza la quema de rastrojos como “medida fitosanitaria”. Desde  Equo Ávila recordamos que esta práctica es muy destructiva, y solicitamos una prohibición efectiva, en coherencia con el resto de la legislación española y europea.

El suelo es la base y el alimento de las plantas y por derivación de multitud de seres vivos que de ellas dependen, incluídos los humanos. Para que un suelo produzca ha de ser rico en materia orgánica y microorganismos, y por supuesto en biodiversidad.

Esos microorganismos, que son seres vivos que transforman los restos vegetales y animales en el humus enriquecedor, son los que mueren con la quema de rastrojos y de restos vegetales.

Con las llamas desaparecen también semillas de plantas, e insectos de todo tipo -tanto “buenos” como “malos”- junto con animales vertebrados que se queman, como anfibios y reptiles, y otros que pierden sus refugios como las aves. Además, todos los años se producen grandes y graves incendios por negligencia en las quemas.

A este empobrecimiento de suelos y de vida, se añade el aumento de Óxidos de Nitrógeno y sustancias cancerígenas como Benzopirenos, y el aumento de la erosión y la desertificación. El suelo pierde su capacidad de almacenar agua, y se contribuye al cambio climático a la vez que se empeoran las conscuencias de este cambio. En España ya un 20% de nuestro suelo esta calificado como desértico y un 75% esta en peligro de desertización.

Se destroza el equilibrio del suelo, el ecosistema, y luego lo tenemos que reparar con abonos sintéticos, con insecticidas específicos y con herbicidas también específicos; todo esto se traduce en suelos menos fértiles, y mayor gasto económico. Debemos entender que las plagas actuales son plagas por la ausencia de depredadores y porque consiguen sobrevivir a estas prácticas de quemas masivas, beneficiándose de los monocultivos. 

La Junta de Castilla y León, en su Real Decreto 1078/2014, que establece las normas que deben cumplir los beneficiarios de los pagos directos de la PAC, en el anexo II, afirma que es bueno el mantenimiento del nivel de materia orgánica en el suelo mediante prácticas adecuadas, incluida la prohibición de quemar rastrojos. Sin embargo, esta prohibición sólo figura en el decreto para poder cobrar las ayudas, como comprobamos en la siguiente frase, también en el mismo párrafo:"excepto por razones fitosanitarias". Es decir, la quema de rastrojos elimina materia orgánica y atenta contra la salud pública, el medio ambiente, la fitosanidad y el bienestar animal...pero a pesar de esto, se permite por algo tan general y vago como “razones fitosanitarias”. Lo consideramos un completo contrasentido.

¿Existen casos en los que esté justificada una quema de material vegetal? Seguramente sí, ya que puede haber focos de enfermedades muy contagiosas, o focos de especies vegetales invasoras muy localizadas. Pero son casos muy concretos, que no se pueden utilizar como excusa para quemar el 75% de la superficie de cultivos herbáceos de Castilla y León, como es el caso actual.

En Equo consideramos que las normas deben ser coherentes, y que se debe promover las prácticas alternativas que existen, como: enterrar los rastrojos, picar los restos de poda y esparcirlos en el suelo, pastarlo con ganadería extensiva, beneficiar a la fauna auxiliar con setos y refugios, la rotación de cultivos e incluso el desbrozado mecánico.

Pensamos que la administración debe implicarse en la solución, con información y ayudas económicas, por ejemplo para que las personas que trabajan en el campo puedan adquirir equipos de picado de restos de podas (para evitar riesgos de incendio, a la vez que se ahorra agua y se aumenta la fertilidad del suelo), y potenciando el uso de maquinaria en común para el transporte y triturado de material vegetal, especialmente en áreas de difícil acceso, terrazas y minifundios – y también de todos los restos de podas del arbolado urbano de miles de pueblos, que suelen convertirse en gases contaminantes, en lugar de utilizarse como un recurso. Cuando la administración empiece a tomarse en serio el cambio climático, la salud de la gente, la fertilidad del suelo, la biodiversidad, y la economía en sentido amplio y profundo, las cosas empezarán a cambiar en esta tierra nuestra.

 Juan Carlos Rico


    (Fotos: Lena Pettersson)

viernes, 2 de septiembre de 2016

Los usos del suelo y el cambio climático

Ayer encontré una página web que me parecía muy interesante: Soil Carbon Coalition. De Australia, en inglés.

La he añadido a mi creciente colección de artículos, videos, paginas web y asociaciones que están informando sobre la relación entre el uso del suelo y el cambio climático.

Sin embargo, en España -por lo que yo he visto- este es es un tema casi completamente ignorado (salvo algunas honrosas excepciones) – a pesar de su importancia.

Creo que casi todos ya sabemos que el cambio climático está aquí (sabemos, aunque esto no es exactamente lo mismo que ser conscientes). Y gracias al trabajo estupendo que están realizando muchos grupos e individuos en diferentes lugares del país, la mayoría también sabemos que es urgente hacer la transición a las fuentes de energía renovables.

Pero esta transición no es inmediata, y aunque lo fuera los gases de efecto invernadero (GEI) que ya hemos emitido seguirían en la atmósfera.

Aquí es donde tendríamos que mirar también hacia abajo, al suelo. Por un lado, porque se calcula que la agricultura es responsable de una tercera parte de los GEI (principalamente el CO2, el metano y el óxido nitroso) debido a la energía utilizada en la producción de fertilizantes químicos, en la fabricación y uso de maquinaria y el transporte, y por la roturación de suelos. Y por otro lado, porque un suelo manejado correctamente tiene la capacidad de capturar grandes cantidades de CO2 de la atmósfera, y almacenarlo en forma de materia orgánica en el suelo, además de en la vegetación.

Manejar correctamente un suelo implica abonarlo con materia orgánica (estiércol, compost...) en lugar de con fertilizantes químicos (que son aprovechados en muy pequeña proporción por las plantas, y que causan muchos problemas de contaminación de aire, suelo y agua), y tenerlo cubierto –de plantas vivas o muertas – todo o la mayor parte del año. De esta manera tendríamos un suelo cada vez más fértil, con mayor capacidad de absorber y retener el agua – en lugar de los desiertos que estamos creando, que para producir necesitan contínuos “insumos” en forma de los productos químicos que los grandes multinacionales nos venden tan alegremente.

 ¿Qué podemos hacer? Pues por ejemplo comprar productos ecológicos (y animar los tenderos que los traigan), porque como dice Isabel Bermejo en uno de los pocos artículos que he encontrado en español sobre este tema:

La producción agroecológica no sólo emite muchos menos gases de efecto invernadero, sino que aumenta mucho la capacidad de absorción de carbono en los suelos...”


...y el enlace a soilcarboncoalition: http://soilcarboncoalition.org/

(Continuará)


Lena